Por fuera me hago la fuerte, como si no me temblara el corazón.
miércoles, 23 de abril de 2014
Ni siquiera sé cómo explicarlo. No puedo explicar con palabras esos cruces de miradas, la forma en que nos mirábamos a los ojos sin decir nada mientras él enredaba sus dedos en mi pelo. No sabría decirles cómo se sentía cuando me abrazaba con ese cariño que pocas veces ha demostrado, ni cómo eran sus sonrisas mientras yo lo estremecía dibujando con mi dedo una línea por su espalda. Ya se imaginaran de lo que hablo, esos pequeños detalles que marcan la diferencia. Nunca nadie me había visto tan feliz, era inevitable levantarme con una sonrisa cada día, y no era necesario decirlo porque sin palabras lo gritaba a los cuatro vientos. Eso es exactamente cómo me sentía antes de que se fuera.
Que bonito estas, cada día mas; tanto que decir, tanto que reír para no llorar. Se que puedo controlar mis pensamientos, pero no consigo callar el sentimiento que es libre como el viento. No pretendo que lo dejes todo por mi amor, no te digo que conmigo te va a ir mejor, solo pido que no ignores a tu corazón es el único que siempre tiene la razón. He inventado mil razones para olvidarte, he luchado con mis ganas para no llamarte, mi promesa es respetar tu piel y no dejare de amarte aunque estés con ella. Se que puedo controlar mis pensamientos, pero es imposible callarme lo que siento que me arde aquí muy dentro.
jueves, 17 de abril de 2014
Saber elegir es lo que cuesta más...
Sartre decía que queramos o no siempre elegimos, incluso cuando hacemos
lo que otros nos dicen que hagamos nosotros elegimos hacer eso. Sos vos, siempre sos
vos el que elige, aunque hayas acatado ordenes de otro como un robot sos vos el
que elige acatar esas órdenes. Quieras o no siempre elegís. Es muy fácil excusarse diciendo “yo hice esto por esto o
por lo otro”. Si vos lo hiciste fue porque quisiste, porque fue tu decisión. Es
como en el juego Simón Dice, Simón te dice que hagas esto o lo otro, ahora si
vos lo haces fue por decisión tuya porque vos lo elegiste. Incluso cuando no
sabemos que elegir ya elegimos. ¿Viste cuando uno va a pedirle un consejo a un
amigo sobre algo? En realidad, en el fondo, uno espera que ese amigo le diga
tal cosa porque vos ya elegiste. Lo único que vos querés es que tu amigo te
diga que no elegiste mal.
Es así, te podes pasar la vida echándole la culpa a los demás, diciendo “yo hice lo que Simón me dijo que hiciera”. Hasta el soldado que mata por orden de su jefe decide, porque él decide hacerle caso. Ni siquiera cuando nos obligan a algo dejamos de elegir. Porque nadie más que vos elige, siempre, en todo momento, decidir es algo intransferible y solitario, y eso angustia. Angustia porque sabés que tu decisión va a tener consecuencias, pero es tu decisión, aunque la gente diga lo que diga, es tu decisión.
Es así, te podes pasar la vida echándole la culpa a los demás, diciendo “yo hice lo que Simón me dijo que hiciera”. Hasta el soldado que mata por orden de su jefe decide, porque él decide hacerle caso. Ni siquiera cuando nos obligan a algo dejamos de elegir. Porque nadie más que vos elige, siempre, en todo momento, decidir es algo intransferible y solitario, y eso angustia. Angustia porque sabés que tu decisión va a tener consecuencias, pero es tu decisión, aunque la gente diga lo que diga, es tu decisión.
jueves, 10 de abril de 2014
Mirame, date vuelta y mirame.. Cuando querés que alguien te mire
no importa ninguna otra mirada, vos querés esa
mirada y NINGUNA más. Pedimos a gritos desesperadamente que abran sus
ojos y nos miren, que nos vean, que vean nuestro dolor y nos comprendan.
Hacemos
enormes esfuerzos para no necesitar de nadie, para no necesitar de una mirada
para existir. Pero
somos esclavos de esa mirada,
la necesitamos, como al aire. Hacemos
cualquier cosa por atraer esa mirada, intentamos ponernos en el campo
visual del otro, quisiéramos tener un reflector que nos ilumine, quisiéramos
brillar para ser mirados. Lo curioso es que los ojos que más
nos obsesionan son los que no nos pueden mirar. Todos somos luces apagadas que
solo se encienden cuando alguien nos mira.
viernes, 4 de abril de 2014
¿Te
decepcioné o fallé? ¿Debiera sentirme culpable o ser juzgado?
porque yo vi el final antes de que empezáramos. Te vi cegado y supe que yo había ganado.. Por eso tomé lo que con derecho era mío. Me llevé tu alma en la noche. Puede que todo acabara, pero no me detuve ahí.
Yo estoy aquí para ti, si es que tienes interés. Tocaste mi corazón y mi alma, cambiaste mi vida y mis metas. El amor es ciego, y eso lo supe cuando mi corazón se cegó por ti. He besado tus labios y sostenido tu cabeza, he compartido sueños, y tu cama. Te conozco bien, conozco tu olor, me volví adicto a ti. Adiós mi amor, adiós mi amigo, has sido el único, has sido el único para mi.
Soy un soñador pero no quiero despertar, no puedes
romper mi espíritu y llevarte mis sueños. Y cuando te vayas,
recuérdame, recuerda todo lo que solíamos hacer.Te he visto llorar, te
he visto sonreír. Te miraba
mientras dormías.porque yo vi el final antes de que empezáramos. Te vi cegado y supe que yo había ganado.. Por eso tomé lo que con derecho era mío. Me llevé tu alma en la noche. Puede que todo acabara, pero no me detuve ahí.
Yo estoy aquí para ti, si es que tienes interés. Tocaste mi corazón y mi alma, cambiaste mi vida y mis metas. El amor es ciego, y eso lo supe cuando mi corazón se cegó por ti. He besado tus labios y sostenido tu cabeza, he compartido sueños, y tu cama. Te conozco bien, conozco tu olor, me volví adicto a ti. Adiós mi amor, adiós mi amigo, has sido el único, has sido el único para mi.
Y aún sostengo tus manos en las mías, en mis manos al dormir.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


