Aunque suene
extraño, quedó el carozo y no me animo a tirarlo. Sabe como moverse conmigo, lo que verdaderamente me gusta; como abrazarme y que no me escape. Me mira y me abre el mundo en dos. No tiene perfume que lo caracterice, pero puedo apostar que deja su olor en mi ropa, y no se como.
No hay comentarios:
Publicar un comentario